Empresas de Servicios de Limpieza
Eliminación de ácidos y rayaduras en cristales

Eliminación de ácidos y rayaduras en cristales

Se puede pulir y reparar todo tipo de lunas, tanto normales como blindadas, con un sistema completo de reparación del cristal, atenuado del rayado y pulido del vidrio. Lo primero que haremos será limpiar bien la superficie a tratar. En el caso de que las lunas o los cristales a restaurar estén afectados por ÁCIDO FLUORHÍDRICO, se hará un pulido superficial, con maquinaria específica para el tipo de superficie, sin ningún tipo de molestia para el cliente y logrando así la restauración y la transparencia del vidrio afectado.

En caso de que el daño sean rayaduras se restauraran las zonas dañadas, aplicando primero una pasta específica y realizando posteriormente un pulido con maquinaria específica en función de la profundidad de la misma. El pulido deberá realizarse sobre una superficie más extensa que la zona rayada, para reducir las deformaciones ópticas.

Personal, métodos y maquinaria de limpieza

Limpiezas Barcino, S.A. garantiza un servicio de gran calidad adaptado a las necesidades de cada cliente. Para ello cuenta con un personal altamente cualificado y preparado capaz de obtener los mejores resultados para sus cristales.

PULIDORA PORTATIL: El pulido se realiza mediante la técnica exclusiva que consiste en la colocación de unos bastidores metálicos que mantienen en todo momento la pulidora completamente paralela al cristal, evitando la formación de aguas y la deformación óptica del cristal. Obteniendo así un acabado transparente y recuperando el estado original de los mismos. Se utilizaran discos abrasivos de distintos grados de abrasión. También realizamos la eliminación de manchas de Cal acumulada en los cristales aplicando maquinaria y productos específicos, consiguiendo la transparencia total de los cristales afectados.

LAMINADO ANTIVANDÁLICO: Consiste en la colocación de lámina anti vandálicas y anti graffitis en cristales para la protección de los mismos. IMPORTANTE: No es obligatoria la aplicación de la lámina anti rayado, una vez pulido el cristal, para asegurar su resistencia. El pulido deberá realizarse sobre una superficie más extensa que la zona rayada, para reducir las deformaciones ópticas.